Una mezcla de dolor e indignación mantiene en shock a una familia de nuestra comuna tras el brutal desenlace de Tofi, un pequeño Yorkshire de 11 años. Lo que comenzó como un accidente doméstico terminó en un acto de crueldad inhumana que hoy tiene a sus dueños clamando por justicia bajo la «Ley Cholito».
EL CALVARIO DE TOFI
Todo comenzó el pasado 2 de enero, cuando el pequeño can cayó accidentalmente a una acequia seca, deslizándose hasta la parcela de un vecino de la Villa del Cobil. Allí, Tofi fue atacado ferozmente por los perros del lugar. Sin embargo, lo peor no fueron las mordidas, sino la reacción del propietario del predio.
En lugar de socorrer al animal o dar aviso a sus vecinos, el sujeto —cuya identidad se mantiene bajo reserva para la investigación— habría embolsado al perro aún con vida junto a restos de basura, abandonándolo en un contenedor de una verdulería local bajo un sol abrasador que superaba los 33°C.
CINISMO SIN LÍMITES
Mientras la familia buscaba desesperadamente a su mascota, el vecino participó activamente en las labores de rastreo, asegurando con total sangre fría no saber nada del paradero de Tofi. La verdad salió a la luz gracias al dueño de la verdulería, quien encontró la bolsa y alertó a la familia.
Pese a los esfuerzos médicos, Tofi falleció tras un día de agonía. El informe veterinario fue lapidario: el encierro en la bolsa y el calor extremo fueron los factores determinantes en su muerte. Tras ser encarado por el dueño de la mascota, el responsable terminó confesando su macabra acción.
JUSTICIA PARA UN INTEGRANTE DE LA FAMILIA
El impacto psicológico ha sido devastador, especialmente para la hermana de Tomás (dueño del can), quien hoy se encuentra bajo tratamiento profesional tras el trauma.
La familia ya formalizó dos denuncias ante la PDI por maltrato animal y no descansarán hasta que se aplique todo el rigor de la ley. «No fue solo un ataque de perros, fue la maldad de un hombre lo que mató a Tofi», señalaron consternados.

