El fútbol chileno enfrenta un nuevo terremoto institucional. Según reportó el portal especializado PrimeraBChile.cl, Deportes Rengo ha solicitado formalmente a la ANFP la suspensión del inicio del campeonato de Segunda División, originalmente programado para el fin de semana del 21 de marzo.
La crisis se desató tras una denuncia presentada por Audax Italiano en 2024 respecto a los derechos formativos del jugador Massami Gutiérrez. El Tribunal de Disciplina de la ANFP falló a favor del cuadro de Primera División, imponiendo a Rengo una multa cercana a los 160 mil dólares (aproximadamente 150 millones de pesos), cifra que representa la mitad del presupuesto operativo anual del club de la Región de O’Higgins.
De no concretarse el pago, el «Bravo entre los Bravos» arriesga una sanción deportiva lapidaria: la resta de al menos 30 puntos, lo que condenaría al equipo al descenso directo incluso antes de jugar el primer partido.
Cuestionamiento legal y futuro incierto
De acuerdo a la información de PrimeraBChile.cl, la dirigencia renguina argumenta que la normativa que sustenta estos cobros está actualmente bajo revisión por el Tribunal de Libre Competencia (TDLC), a raíz de una consulta similar realizada por Provincial Osorno. El club sostiene que no es razonable aplicar una sanción tan severa basada en un reglamento cuya legalidad está siendo cuestionada por prácticas monopólicas.
Ante este complejo escenario, Deportes Rengo evalúa incluso su participación en la temporada, mientras la ANFP suma una nueva polémica que pone en jaque la integridad del torneo de bronce del fútbol profesional chileno.

