Una niña de Rengo, de 11 años, murió tras contagiarse de hantavirus y permanecer internada durante varios días en el Hospital Dr. Franco Ravera Zunino de Rancagua. La menor era alumno de la Escuela Emma Escobar de Lagos del sector de La Isla.
La víctima, identificada como Sheyla Correa Gutiérrez, residía en un campamento de la comuna de Rengo.
«En nuestra investigación epidemiológica inicial se ha visto que el lugar probable de contagio fue fuera de las fronteras de nuestro país; probablemente por un viaje a Bolivia que realizó a raíz de las vacaciones de invierno», señaló Daniela Zabando, seremi de Salud de O’Higgins.
En horas de la tarde de este viernes, la autoridad sanitaria confirmó el diagnóstico de la menor de edad tras recabar los antecedentes e investigar el caso.
El contagio generó preocupación en la comunidad de Rengo, debido a que el hantavirus corresponde a una enfermedad que puede presentar cuadros graves y que requiere una detección oportuna para iniciar los tratamientos correspondientes.
Es por ello que tras conocerse los antecedentes preliminares, se activaron los primeros protocolos sanitarios

El hantavirus es una enfermedad grave que se transmite principalmente por la inhalación de partículas contaminadas con orina, fecas o saliva de roedores silvestres infectados, especialmente el ratón colilargo. El riesgo aumenta al ingresar o limpiar lugares cerrados, bodegas, galpones o espacios con presencia de estos animales.
¿Cuáles son sus síntomas?
Los primeros signos pueden confundirse con una gripe: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, escalofríos, náuseas, vómitos y malestar general. La enfermedad puede evolucionar rápidamente y provocar dificultad para respirar.
Si una persona presenta estos síntomas y ha estado expuesta a lugares con presencia de roedores, debe consultar oportunamente en un centro de salud e informar sobre dicha exposición.
¿Cómo prevenir el contagio?
• Mantener la casa y sus alrededores limpios y libres de basura y maleza.• Guardar alimentos y agua en recipientes cerrados.• Sellar grietas y espacios por donde puedan ingresar roedores.• Ventilar durante al menos 30 minutos las habitaciones, bodegas o galpones que hayan permanecido cerrados.• No barrer ni aspirar en seco lugares donde pueda haber excrementos de roedores. Se recomienda humedecer previamente las superficies y utilizar elementos de protección.• Mantener la leña y materiales almacenados alejados de la vivienda y elevados del suelo.• Evitar el contacto directo con roedores vivos o muertos y sus secreciones.
El llamado es a no alarmarse, pero sí extremar las medidas de prevención. La detección temprana es fundamental, por lo que ante síntomas compatibles y antecedentes de exposición a roedores se debe acudir rápidamente a un centro asistencial.

